Mercedes González Minguillón

Maestra, Educadora Social, Antropóloga, Mediadora y Fotógrafa

Mi motivación profunda es generar, participar y acompañar procesos de cambio y maduración en las relaciones humanas dentro del marco de la educación infantil 0-6 años.
Ser mujer sin ser madre y dada mi trayectoria profesional como educadora social y antropóloga, me ha llevado a observar el desarrollo y la educación de los más pequeños con una mirada amplia, flexible, holística y sistémica.

He trabajado con niños/as, jóvenes y personas adultas en diferentes situaciones socioculturales y con diferentes condiciones sociofamiliares. Me apasiona el trabajo en atención temprana con menores de 0-6 años con los que he podido profundizar en el complejo y delicado arte del acompañamiento respetuoso desde la observación participante, la mirada consciente y la justa intervención.

He aprendido y experimentado diversas propuestas de acción pedagógica en las que la persona y las relaciones son los ejes principales. Mi experiencia se ha movido entre la exploración de las didácticas y la práctica psicomotriz como procesos de reflexión continua.

Al educar la mirada sigo aprendiendo a observar y a objetivar; y es que, mirar desde fuera, nos permite ver y  reflexionar sobre la propia práctica y la de los equipos educativos.

MÁS INFO.

Nuestros Fundamentos

Nuestro trabajo se ha enriquecido con la propia experiencia, con la experiencia de los profesionales y de las familias. Nuestros fundamentos se enriquecen con las orientaciones psicopedagógicas de  mujeres y hombres humanistas de todos los tiempos.

Autobservación y Observación participante

La mirada reflexiva hacia nosotras mismas hace que seamos profesionales responsables en continuo proceso de aprendizaje.
La observación participante nos permite familiarizarnos con los grupos y respetar sus prácticas a la vez que mejoramos al desplegar el potencial que existe.

Investigación-Acción

Esta metodología transversal nos permite la continua exploración de los procesos de aprendizaje. Observamos, reflexionamos, cambiamos y volvemos a experimentar en un ciclo continuo de adecuación de la acción educativa.

Interdependencia

En la práctica de la interdependencia positiva aprendemos a depender de los demás, a ser corresponsables y a compartir principios comunes de forma comprometida. El trabajo de interacción continuada y consciente nos permite alcanzar los objetivos pedagógicos que planificamos.

Vinculación y Autorregulación

Sabemos que el cuidado de las primeras experiencias vinculantes es fundamental para el sano desarrollo posterior de la persona. La impronta positiva de estos primeros años tienen un efecto profundo en nuestra salud física, emocional y mental el resto de nuestra vida. Cuando hay heridas, la autoregulación permite  volver a sanar.

Movimiento autónomo
y espontáneo

Desde la mirada psicomotriz la coordinación mente, cuerpo y emoción se ordena para  ofrecer un desarrollo integral y holístico de la persona  en especial durante los primeros siete años de vida. Existe en cada ser la potencialidad del desarrollo autónomo completo, sólo hemos de acompañar el proceso.